martes, octubre 16, 2007

Leed malditos que esto se acaba.

No, no va suceder ningún evento cataclísmico, ni voy a cerrar el blog, ni nada por el estilo.
Últimamente estoy leyendo a un ritmo bastante superior del habitual. Cosas del trabajo, que me deja mucho tiempo muerto para poder hacerlo. ¿Y qué leo?: prensa, blogs y libros en formato físico y en formato digital. Mucha gente me dice que no son capaces de leer en una pantalla a pesar que trabajen con ordenadores. Tan sólo es una cuestión de costumbre. Muchos mitifican el contacto del libro y su olor pero eso a mi no es lo que me seduce de un libro físico; es más la practicidad de poder llevarme el libro al sofá, a la cama , o al rutilante vaivén del metro, o el poder pasar las páginas al vuelo. Seguramente cuando los e-books físicos estén a un precio razonable, me acabaré comprando uno, más que nada para poder llevar mucha información en poco espacio.
Así que leo, mucho, en la pantalla del ordenador. Y en el sentido que la gente tiene por "leer", es decir, no el acto mecánico de interpretar información escrita, sino por el placer de descubrir una historia. En apenas dos jornadas llevos leidos libro y medio, alrededor de 300 páginas de A4 a tamaño 12 de fuente. No sé si es mucho, o poco, pero a este suma no añado lo que leo en blogs, ni en la prensa, ni en los foros. Parce que no trabaje, bueno, en realidad el trabajo de a diario se reduce a un par de horas reales en momentos de calma como el actual y el resto de la jornada es simplemente estar pendiente de si se me necesita para dar información. Así que para no volverme loco por la rutina, me busco actividades que hacer: muchas veces adelanto trabajo y pienso en formas de resolver situaciones futuras que se me plantean, pero hasta eso tiene un límite. Así que aparte de escribir en el blog, no se me ocurre otra actividad más útil que leer.
Me indigna la gente que no lee, la que lo reconoce abiertamente, la que dice que sólo ha leido dos libros en su vida y uno es el de la autoescuela. Me idigna, porque se les nota que les falta algo que se llama cultura; y se nota en su expresión, y en su forma de entender el mundo. A veces se es condescendiente con ellos diciendo que al menos muchos de ellos leen la prensa deportiva, pero es como comer cada día bollería industrial, acaba perjudicando la salud. Leer implica sentir curiosidad, darse cuenta de lo que uno sabe y de lo que desconoce y encontrar placer en ello. Buscar saber cosas nuevas y no quedarse en un mundo más definido y limitado.
Así que aprovechad para leer cuanto podais, variado a ser posible, dentro de vuestros intereses. Y si me aceptais un consejo, leed ciencia ficción o divulgación científica, maravillaos ante lo que sabemos y sobrecogeos ante lo que nos queda por descubrir. Leed que el saber sí ocupa lugar, al menos requiere tiempo y teneis una cuota limitada. Y después de ocuparos de todas las cosas importantes de vuestras vidas, leed, que no hay actividad más beneficisosa que leer para crecer, disfrutar y conocer.
¡Leed!.

lunes, octubre 08, 2007

Por la Rodina

Hace algunos días en casa de un amigo organizamos una partida de Battleground, juego táctico de Segunda Guerra Mundial en escala 28mm. El juego es de Easy eight's, que aunque cerraron puertas hace ya algún tiempo todavía se puede comprar el reglamento en la web de Pacific Sky Games.

La mesa dispuesta para jugar

En battlegroud el nivel de representación de tropas es 1:1, (una figura o maqueta equivale a un soldado o un vehículo respectivamente). Nosotros jugamos con miniaturas de plomo de 20mm y vehículos a escala 1:72 que se complementan bastante bien. Antes he dicho que la escala de juego eran 28mm, pero el juego cuenta con tablas adaptadas a 20mm. Originalmente el juego estaba pensado para 15mm, y 20mm.

Los refuerzos rusos avanzan

Cada jugador controla un pelotón, unas 30 figuras, y algunos vehículos de apoyo, que están agrupados por escuadras. El sistema de juego se basa en la activación de estas escuadras según si la carta que le ha sido asignada ha salido o no del mazo de juego. Más o meno cada jugador tiene cuatro o cinco cartas en dicho mazo. Esto crea una iniciativa cambiante de juego, que a veces puede ser excesivamente aleatoria y frustrante si se dan turnos consecutivos saliendo siempre las cartas de un jugador, o si se enlaza el final un de turno con el principio de otro, situación que suele ser devastadora para el contrario. También hay que decir que cuenta con los mecanismos de fuego de oportunidad y fuegos especiales de cobertura que en cierto modo subsanan esta incertidumbre de quien irá primero.


Rusos en posición, esperando a los fascistas

Otro aspecto de la mecánica de juego es que cada soldado o tripulante tiene dos acciones cada turno. Llegando al detalle de tener que declarar si carga el arma, lanza una granada, dispara, salta, o la acción que se le ocurra. El detalle también se lleva al terreno del combate, diferenciando no tan sólo según armas, sino también localizaciones exactas y efectos según la localización en el caso de los vehículos. Estas características aportan mucho detalle y realismo, pero debido a que requieren bastantes tablas para la resolución de un disparo, y que el volumen de cosas a hacer puede ser ingente, esto acaba repercutiendo en la jugabilidad del juego. Se llegan a suceder momentos de saturación para los jugadores.



El asalto alemán se cobra sus primeras víctimas

Otro detrimento que tiene Battleground es que cuenta con una de las peores maquetaciones que he visto. El desorden es lo que mejor define a este reglamento. Siempre acabamos buscando la dichosa tabla de movimiento que anda perdida. Luego, el uso de contadores para marcar estados (heridos, encasquillamientos, cuerpo a tierra, etc...) también es bastante tedioso y acaba afeando bastante la mesa de juego.

El río ha sido atravesado, no hay esperanza para los rusos

A su favor decir que el juego tiene un punto canalla y rolero con el concepto de héroes que surgen en el fragor de la batalla y las "gory death" (muertes gores). A mi entender necesitaría de una revisión y de una simplificación de reglamento en aras de la jugabilidad. Es un juego que se puede hacer una partida de tanto en tanto y bajo mi opinión con menos tropas de las que normalmente se juega.